viernes, 29 de julio de 2011

El Reino de Dios santificará el nombre de Jehová

Muchas personas afirman que el Reino que pedimos en la oración del Padrenuestro (Mateo 6:9) santificará el nombre de Dios, la pregunta inicial que debemos hacernos es ¿Qué es santificar? Santificar es hacer que algo sea santo, es decir (según la Real Academia Española) que sea perfecto, libre de toda culpa.

¿Es que el nombre de Dios no está limpio? No, el nombre de Dios siempre ha estado limpio, sin embargo su principal enemigo, Satanás y sus seguidores, se han empeñado desde hace mucho tiempo a ensuciar el nombre de Dios, por ejemplo, con afirmaciones falsas, como aquella que Jehová es culpable del sufrimiento humano (Muchas personas cuando pierden un ser querido afirman que fue voluntad de Dios) o que al ser humano le iría bien si viviese apartado de las normas de Jehová.

Por esto Jesús, el hijo de Jehová, enseño a sus seguidores a pedir que el nombre de Dios sea santo, es decir que las personas reconozcan que el no tiene nada que ver con estas afirmaciones que manchan su nombre (Mateo 6:10).

Según la Biblia, la santificación del nombre de Dios está estrechamente relacionada con la venida de su Reino. En otras palabras, mediante este gobierno:

  • Permitirá el cumplimiento de las palabras del libro de Ezequiel 38:23, donde el nombre de Dios será limpiado de todo oprobio; será tratado como santo y merecedor de respeto.

  • Las personas que vivan en dicho Reino apoyarán de buena gana la soberanía de Jehová y se deleitarán en hacer su voluntad.

  • Y en tercer lugar cumplirá lo que se menciona en Revelación 10:2-3, es decir, la humanidad se librará de la influencia satánica que tantas dificultades ha traído para la gente que quiere hacer lo correcto (Persecuciones, supersticiones, gobiernos humanos, etc.)